miércoles, 24 de abril de 2013

Iglesia de San Pedro -Becerril de Campos

En la carretera C.613 de Palencia a Sahagún, a unos doce kilómetros de la capital está Becerril de Campos, importante villa con valiosos atractivos artísticos tanto arquitectónicos como escultóricos.

En lo románico, sólo la iglesia de San Pedro mantiene aún, encajada en  construcción posterior del XVI, una portada del XII - XIII , que viene a ser el único testigo de una iglesia anterior.

La puerta lleva cinco arquivoltas, todas de medio punto, y una chambrana decorada con series poco marcadas de lazos. Por debajo está la arquivolta más externa, de puntas de diamante. La siguiente se forma con dovelas talladas con hoja de acanto que se dobla en punta triangular y que recuerdan decoraciones de finales del XII o principios del XIII. Un ancho baquetón forma la tercera arquivolta, siendo la cuarta de media caña con bolas y limpio bocel. La entrada del arco recoge en dos filas el tradicional ajedrezado. Hay dos columnas a cada lado, con sus correspondientes basas (casi perdidas), fustes monolíticos, capiteles y cimacios, estos últimos de ajedrezado.

Los capiteles parece fueron  iconográficos y vegetales, pero su estado de destrucción es tal que nada  llega a verse claro.




 
 
 
 
 






martes, 23 de abril de 2013

Barrio de Santa María



Al nordeste de Perazancas están los pueblecillos de Barrio de Santa María y Barrio de San Pedro, justamente en las proximidades de las aguas remansadas del pantano de Aguilar en su orilla de poniente.

En Barrio de Santa María está la parroquia de la Asunción, que conserva ábside románico con algunos canecillos de cabezas sobre volutas superpuestas que parecen del maestro de la puerta de Moarves, y con pinturas murales del siglo XV, del maestro de San Felices, todavía por estudiar.

Pero lo más espléndido arquitectónicamente del pueblo es su Ermita de Santa Eulalia, uno de los monumentos más perfectamente concebidos del románico de la montaña palentina. Se halla un poco apartada del pueblo hacia el S.O., en la ladera de un pequeño montículo.

Navarro , el autor del Catálogo Monumental de Palencia, dice que fue
levantada por doña Sancha Alfonso, pero no sabemos que fuente utiliza para ello. Está bien conservada, de momento, y por sus proporciones y acabamiento semeja un arca de piedra perfectamente trabajada. Tiene una sola nave y un ábside semicircular, todo en puro románico, sin ningún aditamento posterior. Es de reducidas medidas (18,5 x 9 metros), pero excelentemente proporcionada. La puerta está en el muro norte y lleva cuatro arquivoltas sencillísimas de baquetones y escocias, sin ninguna decoración, que apoyan sobre cimacio de vástagos ondulados que dejan en los vacíos hojas abiertas. Estas cintas salen de cabecitas de animal situadas en las esquinas. Los capiteles son de hojas de palma, bastante planos, que se cruzan y que perforan sus bordes con circulillos, una especie de interpretación rural de las bellas hojas aquilarenses también punteadas. La puerta tiene dos fustes exentos a cada lado y otros dos entregos de cuatro tambores.

El ábside se divide horizontalmente en tres cuerpos y verticalmente en tres calles que separan dos gruesos fustes entregos. Impostas decoradas separan los cuerpos. Las ventanas (tres) llevan guardapolvos de nido de abeja, salvo la central que lo lleva de medias bolas y rombos. Todas tienen capiteles vegetales e historiados, arpías afrontadas, luchas de animales, Adán y Eva en el paraíso, etc, y labrados cimacios, más bien popularmente decorados. La ventana central lleva también un pequeño tímpano lobulado con la figura de un ángel con las alas explayadas de muy tosca factura.

Los muros exteriores, incluidos presbiterio y ábside, acaban en cornisa de piedra sostenida por canecillos muy simples, de proa de nave.

El interior admira por su bien medida concepción arquitectónica, perfectamente acabado y elaborado. El suelo se eleva mediante un escalón, de la nave al presbiterio, y de éste al ábside por otros dos banzos. Un banquillo de piedra corre a todo lo largo y ancho de la nave. Esta se cubre con bóveda de cañón apuntado, igual que el presbiterio, apoyada en arcos fajones que cargan sobre capiteles sencillos, muy esquematizados del tipo de Mave, o de crochet andresino o bola, así como de palmetas planas con orificio.

Mucho interés aporta la decoración pictórica que cubre el ábside en su totalidad, los muros presbiteriales y las columnas del arco triunfal. Aunque están bastante perdidas, sobre todo en algunos espacios, han sido restauradas hace pocos años por el Centro de Estudios del Románico de Aguilar, y ahora pueden disfrutarse en su conjunto, habiendo sido asegurada su permanencia . En el cascarón del ábside se ve que existió un Pantocrator, casi totalmente borrado, en almendra, y con los emblemas de dos de los símbolos del Tetramorfos : el león de Marcos y el toro de Lucas. En los muros hay decoración de cuadrados ocres y en damero, así como cruces de brazos iguales. En el presbiterio, en lo alto del muro de la epístola, se ven figuras sedentes que no sabemos - dado su estado - que pueden representar.  Después, en uno y otro lado, más bajas, hay escenas del infierno, con demonios, calderas y condenados y, al contrario, los ángeles, San Miguel pesando las almas y la procesión de las almas justas llevadas en brazos por aquellos. Grecas de dientes de lobo, rectángulos punteados y castillos y pájaros. Las pinturas son de colores poco variados; los tonos predominantes son un ocre vinoso , el negro y el blanco. Han debido de perder mucha fuerza cromática y parece que están realizadas al temple, directamente sobre la sillería. Su fecha habría que colocarla en los últimos años del XIII o bien en el XIV y aún pudieran ser posteriores según algunos estudiosos.









Iglesia de San Andrés - Barrio de San Pedro

La iglesia de Barrio de San Pedro, con la advocación de San Andrés, sólo tiene en su interior de románico, su arco triunfal, cuyos capiteles, ya de avanzada cronología, llevan cabezas de oca. Las basas son simples, apoyadas en no muy alto plinto y con toro bajo bastante aplanado.

Iglesia de Antigüedad de Cerrato

Desde Palencia, por la comarcal 610 a Magaz. Nada más pasar este pueblo, a la derecha, sale la comarcal 619 que va a Baltanás, en Cerrato. En el cruce de Baltanás, a la izquierda, tomar una comarcal, que después de diez kilómetros nos deja en Antigüedad.
De su iglesia destaca una ventana románica, ajimezada, con arquillos de medio punto que sin ningún tipo de arquivoltas cargan sobre capiteles con cestas casi lisas en las que sólo parece intuirse el volumen inconcluso de bolas. El mainel lo forman dos cortos fustes gemelos sobre basas toscas, iguales a los monolíticos laterales.

(Románico en Palencia - Prof. García Guinea)


Monasterio de Santa María de la Vega - Renedo de la Vega

El monasterio de Santa María de la Vega es un monasterio cisterciense ubicado en Renedo de la Vega (Palencia, Castilla y León, España) de estilo mudéjar con una arquitectura única en la comarca de la Vega-Valdavia.

Fue una fundación filial del monasterio de Santa María de Benavides, debida a Rodrigo Rodríguez Girón e Inés Pérez. En la escritura de donación y fundación que otorgaron Rodrigo y su esposa Inés en abril de 1215 donaron varias propiedades y mercedes que habían recibido del rey Enrique I de Castilla y su hermana Berenguela que se encontraban en Lerone, Renedo, La Serna, algunas villas entre Carrión de los Condes y Saldaña, así como lo que tenían en Frechiella y en Robradello.

Los sepulcros de los fundadores, que estaban en la capilla mayor, fueron vendidos hacia 1925 y se encuentran en la Hispanic Society de Nueva York. Otro de los sarcófagos se encuentra en el Museo Arqueológico de Palencia.

A pesar de haber sido declarado Monumento Histórico-Artístico el 3 de junio de 1931 su estado de ruina hace que esté incluido en la Lista Roja de Patrimonio en peligro.

(datos de Wikipedia)

lunes, 22 de abril de 2013

Ermita - Melgar de Yuso

Desde Astudillo, por la carretera que va a Itero de la Vega y Osorno , a
unos cinco kilómetros antes de llegar a Itero.

En la ermita de Nuestra Señora de la Vega puede verse un ábside románico con canecillos.

(Románico en Palencia - Prof. García Guinea)






                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  


Ermita de Torre Marte - Astudillo


Villa de gran interés histórico-artístico, a Astudillo se llega desde Palencia por la carretera C.617 que va a Castrojeriz. La villa está a unos treinta kilómetros de la capital, al nordeste.

No en el mismo Astudillo, sino a dos kilómetros de la villa por la carretera  que va hacia Amusco y sobre una muy visible loma, en despoblado, se halla la ermita de Torre Marte que e s el único  monumento de Astudillo que conserva importantes restos románicos. Como casi todas nuestras iglesias sufrió a lo largo del tiempo apreciables reformas que enmascaran su más primitivo aspecto. Es en el interior donde se puede apercibir lo más viejo. Se trata de una serie de capiteles que dejan muchas dudas sobre su posible cronología.
Descansan sobre ellos arcos fajones de una bóveda de cañón que cubría una sola nave luego fortalecida y añadida. Uno de estos capiteles lleva parejas de grifos que vuelven las cabezas para enfrentarlas y sujetan con las patas cintas que luego pasan sobre sus ancas. Sobre ellos, volutas y un roscón central con perlados. E s t a cesta nos lleva sin duda a paralelos de modelos escultóricos del mundo románico de finales del XII. Pero otras cestas: Sansón y el león entre dos personajes sedentes, figura femenina entre centauros, serpiente con palomas, etc, nos parecen más primitivas, y no nos atreveríamos a señalar con seguridad su cronología pues no pueden equipararse a la de los dos grifos. Hay una fuerte rusticidad que nos equivoca.

El resto de la iglesia pertenece ya a los finales del gótico y al renacimiento.

(Románico en Palencia - Prof. García Guinea)

domingo, 21 de abril de 2013

Castrillo de Villavega


Se llega a este pueblo por la carretera nacional 120 que saliendo de Osorno hacia Carrión, tiene en Villaherreros un ramal a la derecha que sube hacia el noroeste , y que dirigiéndose hacia la Valdavia pasa primero por Villasarracino. A unos tres kilómetros y medio de este pueblo, y por la misma carretera, se alcanza Castrillo de Villavega.

De este pueblo, que parece fue señorío del infante Fernando de la Cerda y más tarde de doña Juana Gómez de Manzanedo , poco más sabemos. Su iglesia de San Quirico es obra fundamentalmente barroca, aunque conserva una portada de tipo románico, pero ya realizada a fines seguramente del siglo XIII, si bien es patente aún la huella estilística de los canteros que trabajaron un siglo antes en Aguilar. Su ruralismo es grande y ello prueba también que quienes la hicieron preferían seguir la tradición de otros maestros mucho más originales.

Se abre la puerta en tres arquivoltas decoradas con acantos , hojas de siete pétalos, y palmetas . El guardapolvos es de puntas de diamante y los cimacios de entrelazos y rosetas. Los capiteles del lado izquierdo llevan motivos vegetales (acantos en "molinillo" tan conocidos en los talleres aquilarenses), monstruo o grifo luchando con un león, también tema repetido en Brañosera, Cabria , ermita de Santa Eulalia de Barrio de Santa María, etc, y el consabido avaro con la bolsa colgada del cuello al que muerden la cabeza dos grifos. En el friso de entrada las Marías ante el sepulcro, tema mil veces repetido en la iconografía románica. Los capiteles de la derecha son de acantos , arpía y ave, y en el friso en pandant con el anterior, la lucha de centauros .

(Románico en Palencia-Prof. García Guinea)

viernes, 19 de abril de 2013

Granero de Frontada

En Frontada existió, muy próxima a la iglesia, una interesante panera románica, cilla quizás, del monasterio de Santa María de Aguilar, que desapareció con el pantano. El Profesor García Guinea llegó a verla en casi su total integridad monumental, pues cuando realizaba su estudio inicial sobre el románico palentino durante la década de los años cincuenta todavía conservaba todos sus muros, aunque el interior estaba ya vacío y abandonado. Llegó pues a publicar y a recoger detalles de este llamado" Granero de Frontada ", edificio rectangular de reducidas dimensiones, construido en buena sillería y que tenía en el muro lateral del Este una extraña arcadura de tres arcos de herradura apuntada con cimacios bellos de cuatripétalas inscritas en círculos tangentes . Dicha arcadura, que se veía a travesaba el muro, estaba a la sazón cegada con aparejo de mampostería. Como a su vez era visible al exterior su tangencia con la roca virgen. Ya apuntaba en su "El arte románico en Palencia". 1ª edición, que : "¿si se quitase el mampuesto que cierra las arcaduras no podría uno encontrarse con alguna construcción o capilla bajo la roca?". Evidentemente así ha sucedido. Cuando hace muy pocos años ( 1991 - 1993), por deseo y con ayuda de la citada Confederación, se inició con el Centro de Estudios del Románico una excavación metódica de la inclinada ladera que une a la iglesia con el " Granero " , se halló una interesante necrópolis medieval, excavada en la roca, con numerosas tumbas.

Metiéndonos en el "granero", cuyos muros, sillería y arcos, fueron expoliados como consecuencia del abandono del pueblo, se pudieron renovar las hiladas inferiores de la construcción, así como los cimientos de la interesante arcadura que, como se pudo comprobar, se abría a un ábside rupestre, pequeño, en el que se había labrado en la misma roca una sepultura. Así , el misterio del "Granero de Frontada" quedó desvelado. Antes que "granero" o cilla, si es que esto lo fue alguna vez, fue una iglesia rupestre - como las que ya se estudiaron  en la comarca de Mave o en tierras de Valderredible - donde sin duda se veneró una Virgen soterraña que, según la tradición del pueblo, apareció junto a una junquera gracias a que un toro llamó la atención bramando y escarbando. Según lo que pudo deducirse, esta devoción a una virgen soterraña se confirmaba con la aparición de una capilla rupestre. Dicha capilla parece que debió de hundirse, derrumbándose la fina capa de roca de su cubierta, quizás a fines del siglo XII , por lo que el viejo espacio de la nave se cerró con muros de sillería, construyéndose las ya citadas arcaduras para dar paso al ábside rupestre.

Cuando en algún momento se optó por trasladar la imagen a la iglesia superior; se cerró la arquería y fue entonces cuando tal vez llegó a utilizarse como cilla.

En las excavaciones de la única nave, en el relleno de escombros, apareció muy cerca del muro meridional otro capitel decorado sólo con hojas de acanto acanaladas, de muy buena factura y emparentado con el estilo de los del crucero de Santa Eufemia de Cozuelos.

Románico en Palencia-Prof. García Guinea

Iglesia de San Andrés - Frontada

Para llegar a Frontada, salir de Aguilar por la carretera que junto a la baranda del puente sobre el Pisuerga va (a la derecha) hacia la playa de Aguilar. Pasado el pueblo de Quintanilla de la Berzosa, hay un cruce a unos 200 metros. Tomar la carretera de la derecha y colocarse en lo alto de la cuesta. De aquí sale un carril, en bastante malas condiciones que, bordeando desde arriba el pantano acaba en la misma iglesia.

El pueblo de Frontada, a unos cinco kilómetros al oeste de Aguilar desapareció con la construcción del pantano de este nombre. Sin embargo se mantiene la iglesia , por estar situada en las faldas de un cerro, y más alta que el viejo y sepultado caserío.

En la donación de 1039 de la condesa doña Ofresa al monasterio de Aguilar se hace mención de Frontada. Y en 1103 también sabemos que Munia Fortúnez cede al citado monasterio propiedades y terrenos que tenía en Frontada: "et in Frontata la mea divisa et uno solare cum suo préstamo", por lo que hay que suponer que los labradores de Frontada giraron siempre alrededor del señorío de los premonstratenses aquilarinos, aunque por constancias del siglo XVIII sabemos que en Frontada poseían heredades, a más de Santa María de Aguilar, los monasterios de Santa Fe de Toledo, Montesclaros, San Andrés de Arroyo, el Cabildo de Aguilar y varios hospitales y cofradías.
La iglesia de San Andrés es de una sola nave con ábside cuadrangular con contrafuertes prismáticos en las esquinas. Lleva una ventana en arco de medio punto, y guardapolvos sencillo, que apoya sobre columnas monolíticas de fuste hexagonal con capiteles de entrelazos muy primitivos y toscos.

La puerta, e n el muro sur, es muy sencilla, de medio punto con arquivoltas de bocel y medias cañas, éstas con bolas, y guardapolvos de billetes. Apoya todo sobre cimacio seguido, ancho, sin capiteles, decorado con cuadrados resaltados y seguidos a tres filas.

Los canecillos se conservan e n el muro sur hasta los contrafuertes angulares. Están muy deteriorados y se aperciben bultos de animales: osos, águilas, felino, de tipo fálico, geométrico, etc. El interior es pobre. La nave lleva cubierta de madera. El arco triunfal es de medio punto, doblado y apoya sobre cimacios lisos y capiteles que llevan un gran rosetón e n el frente. E n el presbiterio, hay otro arco del que arrancan nervios hacia el muro de fondo, en sentido radial, formando cuatro plementos.

Románico en Palencia-Prof. García Guinea

miércoles, 17 de abril de 2013

Ermita de San Felices

La ermita de San Felices está entre el caserío y es pequeña, de tan solo doce metros de larga aunque tiene muy parecida planta a la de la parroquia. Es de mampostería, salvo esquinales y vanos. Sólo tiene bóveda la capilla absidal, apuntada. El arco triunfal se apoya sobre jambas sin columnas.

Al exterior, en el muro Este del ábside hay dos canecillos-ménsulas en lo alto de los esquinales. Es ya de época que alcanza bien o sobrepasa el siglo XIII. Son interesantes sus pinturas al fresco y temple del ábside, con temas de la infancia de Cristo, góticas de finales del siglo XV, que han dado nombre a este maestro pintor - el maestro de San Felices – que trabajó también en numerosas iglesias de este norte de Palencia y en otras de Valdeolea, en Cantabria

(Prof. García Guinea)

Iglesia de San Pedro Ad Vinculam - San Felices de Castillería

Llegar al pantano de Requejada desde Cervera, por la carretera que va a Potes. Nada más pasar el puente, a la derecha y a unos cinco kilómetros está S a n Felices.

El valle de Castillería ocupa la cuenca del río de este nombre que se forma con las aguas procedentes de Valdecebollas, en las sierras de Campoo, no lejos de las fuentes del Pisuerga al que se junta en lo que es hoy el pantano de Requejada. San Felices está en el curso medio del Castillería y conserva dos edificios medievales con claros recuerdos románicos en una arquitectura siempre popular. Se trata de la parroquial de San Pedro Ad Vínculam y de la ermita.

La iglesia está en lo alto de la loma que domina al pueblo y tiene una planta muy repetida en las iglesias de concejo, es decir, nave rectangular y capilla absidal cuadrada, pero todo de un románico ya avanzado. En el muro norte, muy reformado, hay canecillos muy toscos y simples, de manos inexpertas. Uno lleva un gran saliente circular  y otro un falo.

 La espadaña es la clásica de nuestras iglesias rurales: tres troneras; dos en el segundo cuerpo con guardapolvos y columnas -dobles en el centro- y una sin columnas en el último. 

En el Interior, la capilla absidal se cubre con crucería de cuatro elementos, apoyando los nervios en columnas angulares. El arco triunfal es doblado y apuntado. Los capiteles son sencillos, de línea pentagonal, y con decoración geométrica  de cuadrados.


(Prof. García Guinea)
 

 

 

 

lunes, 15 de abril de 2013

Cementerio de Resoba

Desde Cervera de Pisuerga, salir por la carretera que lleva al parador. Justo frente a éste hay desviación a la derecha que después de seis kilómetros aproximadamente nos deja en Resoba.

En su cementerio se conservaron hasta 1961, al menos, dos capiteles románicos que se publican en la obra "El románico en Patencia" del Profesor García Guinea. Posteriormente fueron adquiridos para la colección Fontaneda y hoy parece que pueden contemplarse en el museo del castillo de Ampudia. Deben de ser  capiteles viejos que representan a Daniel entre cuatro leones, uno de ellos, y la mujer como mediadora en la lucha de caballeros, el otro.

Los cimacios no tienen decoración y están tan solo biselados. De todas formas no los podemos colocar, en cronología, más allá de la mitad del siglo XII, lo que sí se ve es que no tienen relación con la corriente escultórica protagonista en los años finales de la duodécima centuria.

Iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza - Villerías


Hacer el recorrido indicado para llegar a Torremormojón desde Palencia. Desde Torremormojón seguir la misma carretera comarcal y a unos seis kilómetros se llega a Villerías. 

La iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza nos ofrece el testigo de una fábrica más antigua que la que actualmente vemos , con num erosos añadidos d e diversas épocas. Se trata de su puerta meridional , románica de transición, posiblemente ya del XIII, que sigue, sin embargo (a pesar del poco eco que en este sur de Palencia tiene la obra de las escuelas aquilarenses), recordándonos algunas formas y motivos decorativos de San Andrés de Arroyo o Mave. Tiene arco apuntado y arquivoltas de baquetones y medias cañas. Una de ellas, la más interesante muestra los consabidos dientes de sierra tan repetidos en los vanos del románico de la montaña palentina. A cada lado de la puerta hay tres columnas con sus fustes, capiteles de a n i m a l e s afrontados, arpías, vegetales, dragones y nereidas. Los cimacios también son vegetales, con flores y vástagos. Todo muy deteriorado, pero, aunque de técnica y obra rústica, siguiendo modelos de las buenas escuelas del norte.

sábado, 6 de abril de 2013

Iglesia de San Miguel - Herreruela de Castillería


Desde Cervera , carretera 627 a Potes. Llegar a Vañes, pasar el puente del pantano y tomar la carretera local a la derecha. Sin desviación se llega a Herreruela a los siete kilómetros aproximadamente.

Conserva sólo, en su iglesia de San Miguel, una puerta muy sencilla, de transición, con arco ya apuntado y arquivolta lisa, prismática, envuelta por chambrana de escocia. Los cimacios son muy simples, biselados y sin decoración. Apoyan en fustes cuyo capitel es prácticamente un collarino.

Las basas son torpes. Todo muy popular y humilde.
 
Cronología posiblemente de muy avanzado el siglo XIII o más.

Parroquia de la Asunción - Estalaya


En el llamado valle de Castillería que riega el río de este
nombre.

Desde Cervera de Pisuerga tomar la comarcal 627 que va a Potes . Nada más pasar el puente del Pantano de Requejada, en Vañes , tomar  la carretera local a la derecha, y en el primer cruce a la izquierda, a un kilómetro aparece Estalaya

Conserva de la vieja fabrica románica solamente la espadaña, con su aspecto humilde y rústico, de dos cuerpos y un ático con troneras de arco de medio punto rebajado y sólo bordeado por guardapolvos sencillo. La portada, que parece adelantada cuando se amplió la iglesia, es también románica, de medio punto y arquivoltas simples de baquetón y escocia, sin decoración.

A p o y a n sobre jambas prismáticas, sin columnas y cimacios lisos. El ábside es hoy simple capilla cuadrada muy posterior, aunque se conservan algunos canecillos de la primitiva iglesia.

Barrio de Santa María - Becerril del Carpio


El barrio de Santa María de Becerril, conserva igualmente otra iglesia románica, popular, muy reformada. La portada es de arquivoltas apuntadas, con baquetones no muy anchos. Los capiteles, dos a cada lado, son de entrelazos y vegetales. 

La espadaña lleva dos troneras superpuestas con guardapolvos trabajados y arcos que apoyanen el centro sobre capitel doble, del típico "molinillo" de Vallespinoso, Aguilar y Villanueva de Pisuerga , sobre columnas pareadas. Hay acantos simples acabados en bolas, hojas de palma, animales fantásticos, como centauros, leones de fauces abiertas, cimacios carnosos, etc, todo inspirado en la escuela de tallistas de Aguilar. Parece pues que en esta iglesia de Santa María trabajaron canteros románicos de los finales del XII y comienzos del XIII, de acuerdo con el tipo de decoración al uso. En el interior de la iglesia , arquería ciega muy interesante con columnas exentas de capiteles historiados que llevan atlantes barbados. En los capiteles de los arcos fajones de la iglesia, sencillos acantos con bolas y figurilla humana, de pie, muy frontalista e inmóvil. Unas figurillas que aún conservan parte de la policromía aparecen a lo largo del arco triunfal. Toda la decoración interior no parece coincidir con el estilo más rico de los capiteles de la espadaña.

miércoles, 3 de abril de 2013

Ermita de la Encina - Moarves de Ojeda

En lo alto de un teso, al poniente de San Juan de Moarves, existe una pequeña ermita, de planta rectangular y una sola nave, que en su día, cuando yo la visité en la década de los cincuenta - en mi recorrido provincial para mi tesis doctoral sobre el románico palentino hallé un precioso relieve en piedra arenisca que estaba situado, en vertical, a la derecha del altar, sosteniendo en su superficie plana superior las vinajeras y otros objetos de culto. En su cara frontal llevaba una espléndida talla con la Anunciación del ángel a la Virgen. Los dos personajes aparecían de pie, el ángel a la izquierda del espectador y la Virgen a la derecha, ambos cobijados por un arco muy rebajado. El ángel, en posición casi frontal, cruzaba su brazo derecho a la altura del pecho y con el dedo índice levantado señalaba el cielo. Con su mano izquierda sostenía una cruz de brazos iguales colocada en lo alto de un largo vástago, que en total vertical parecía separar al ángel de la Virgen que, también en disposición frontal y en postura de aceptación del mensaje, tenía sus manos juntas apoyadas sobre el pecho y la mirada en bajo. Los pliegues de las ropas tienden ya a la técnica gótica, aunque el espíritu e s todavía románico. Dada la maestría que este relieve declaraba, es casi seguro que fuese obra de los escultores que trabajaron en San Andrés de Arroyo. Quizá estuvo en el claustro del monasterio y algún día pudo ser subido a la ermita de la Encina. Su cronología está en los finales del XII y comienzos del XIII, con claro influjo francés. La postura del ángel es semejante a la que aparece e n u n capitel de la puerta de Lara de los Infantes; un ángel sosteniendo una cruz también se ve en un capitel de San Juan de Ortega.
Desgraciadamente de esta importante pieza escultórica sólo queda la fotografía que yo la hice, sacando el bloque fuera de la iglesia, en 1955. Ya hace años, cuando otra vez quise volver a verla, había desaparecido de la ermita. Su paradero es desconocido, aunque algún día, puesto que existe la fotografía, podrá, quizás, recuperarse.

(Románico en Palencia -
Prof. Miguel Angel García Guinea)

Iglesia Parroquial - Villaconancio

Viniendo de Palencia y muy cerca de Cevico Navero un desvío a la derecha nos conduce a Villaconancio.

De la planta primitiva del siglo XII sólo se conservan dos de los tres ábsides que debió tener siguiendo la pauta de los templos románicos. Estos ábsides permiten suponer que nos encontramos ante un templo que debió tener un buen porte monumental.

El ábside mayor se apoya en un banco de sillería y está dividido en cinco calles por medio de cuatro pilastras cuadradas con columnillas en las aristas que acaban en una imposta que recorre todo el muro y que a su vez sirve de base a cuatro columnas cortas con basa completa y los capiteles a la altura de los canecillos de la techumbre. Estos dan lugar auna arquería de arcos lombardos que sostienen el alero. Las cinco ventanas ocupan los espacios delimitados por las citadas pilastras y que responden a un esquema muy especial. Las rodean arquivoltas de tres boceles de los que, los dos interiores descienden hasta el alféizar de la ventana respectiva y el exterior se prolonga hasta la base de las pilastras.

El ábside de menor tamaño se apoya en un banco semejante al anterior. Lo dividen cuatro columnas que descienden desde una arquería también de tipo lombardo y de tamaño doble que la anterior y rematada en capiteles vegetales o ménsulas. Bajo el alero y por encima de esta arquería hay algunos canecillos con adornos vegetales o geométricos. En este ábside se abre únicamente una sencilla aspillera.

En el interior los ábsides se cubren con bóvedas de cuarto de esfera que descansan sobre una imposta y pilares que se corresponden con los del exterior.